Aprobada la ley de la universidad de Abanca

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El Parlamento de Galicia ha aprobado de forma terminante este martes, con los únicos votos en favor del conjunto mayoritario del PPdeG frente al rechazo del conjunto de la oposición, la ley que regula la creación de la Universidad Intercontinental de la Empresa, promovida por la entidad Abanca.

Con esta votación, que produjo críticas de la oposición por una dilación que atribuyeron al número deficiente de miembros del Congreso de los Diputados populares para aprobar la medida, concluye el trámite que dejará la implantación de la primera universidad privada de Galicia, la que se aúna a los 3 centros públicos de estudios superiores ya existentes en esta comunidad autónoma.

El miembro del Congreso de los Diputados del PPdeG Ovidio Rodeiro ha asegurado que esta nueva universidad dejará dar “más oportunidades” a los estudiantes que deseen formarse en Galicia, aparte de que servirá para atraer talento y producir empleo de calidad.

Del mismo modo, el parlamentario ha protegido que el Ejecutivo autonómico no deja de lado la educación pública y que, por esta razón, la semana pasada el Consello de la Xunta aprobó una nueva congelación de las tasas universitarias, la undécima sucesiva, que dejará ahorrar múltiples millones de euros a las familias gallegas.

“¿Les da la sensación de que esto no es opinar en las universidades públicas?”, ha preguntado el parlamentario popular a los conjuntos de la oposición, a los que en su intervención les ha reprochado que procuren agredir con “falsedades” esta nueva universidad.

Rodeiro ha asegurado que esta nueva universidad “no restará un solo euro a la financiación del sistema público universitario” y ha negado que sea “ilegal” duplicar titulaciones ya existentes en otros centros de estudio en Galicia.

Asimismo, ha subrayado que la Universidad Intercontinental de la Empresa va a estar gestionada por una “fundación no lucrativo que no puede tener beneficios” y que, por consiguiente, no se puede decir que sea un intento de “hacer negocio” a costa de la educación.

Mientras tanto, la oposición se ha ratificado en su rechazo a esta propuesta y el miembro del Congreso de los Diputados del BNG Manuel Lourenzo ha acusado al Partido Popular y a la Xunta de estar “alineados con la banca, con el señor Escotet en defensa de la universidad privada”; al tiempo que el resto de conjuntos defienden “la universidad pública con el amparo y el apoyo de los rectores”.

Lourenzo ha llegado a charlar de “tramitación fraudulenta” de todo este proyecto y ha sostenido que Galicia “no precisa una universidad privada y de esta manera lo trasladan todos y cada uno de los informes”, mas, no obstante, el Gobierno gallego insiste en tender “una alfombra roja” para esta nueva corporación “pensada para el interés particular” y a costa de las existentes, afirmó.

Por su parte, Noa Díaz, del PSdeG, ha repasado la oferta universitaria ya existente en Galicia y ha manifestado que el Partido Popular no cree ni en la universidad pública ni en la igualdad de ocasiones.

“A nosotros no nos preocuparía si no fuera pues ese término de libertad al que apelan trae consigo de la mano una ahoga de lo público”, ha declarado Díaz, que ha descartado que esta nueva universidad sea “necesaria” al no cumplir las condiciones requeridas para su tramitación.

Al término de la votación, el miembro del Congreso de los Diputados Pablo Arangüena, del PSdeG, ha pedido la palabra para “dejar perseverancia de de qué forma se manipuló” exactamente la misma pues ha considerado que el presidente del Parlamento, Miguel Santalices, dilató su comienzo para asegurar que estaban presentes suficientes miembros del Congreso de los Diputados del Partido Popular.

Instantes ya antes del inicio de las votaciones, Santalices abogó por dejar entrar a múltiples miembros del Congreso de los Diputados a fin de que las 2 proposiciones de ley sobre cuestiones de igualdad de género fueran apoyadas unánimemente.

Este hecho motivó las críticas siguientes de la oposición, puesto que la portavoz del BNG Olalla Rodil asimismo esgrimió que se había “instrumentalizado las leyes de igualdad para procurar tapar resoluciones políticas”, si bien el presidente del Legislativo arguyó que no había actuado “con maldad”.