Sorprende con esta receta de marisco: Almejas al vino

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Esta receta de marisco para asombrar en un dia especial, es una de las recetas más tradicionales de Galicia, más sabrosas y fáciles de preparar. Presentar un plato con este género de bivalvos supone un acierto asegurado con el que sorprenderás a tu comensal, así sea para consumir como entrante o bien plato primordial. Con lo que manos a la obra y ¡a los fogones!

Ya antes de comenzar: Escoge el género de almejas para tu receta de marisco
Ya antes de dar inicio a nuestra receta de marisco, te recomendamos seleccionar el producto estrella al gusto de tu comensal. Podemos hallar almeja roja, del tipo nipón gallego, almeja babosa y almeja fina gallega, siendo esta especie última la de mayor valor gastronómico y una de las más sabrosas y que mayor durabilidad ofrecen fuera del agua.
Ingredientes:

1 Kg de almejas (limpias de impurezas)
tres Dientes de ajo
ciento cincuenta ml de vino blanco
Guindilla
Perejil
Aceite de oliva
Sal o bien pimienta

¿De qué forma preparar las almejas al vino?
Para poder comenzar nuestra receta de marisco es principal tener nuestro producto bien limpio y libres de impurezas y arena. Ya antes de cocinar las almejas, mantén el marisco en un recipiente a lo largo de tres horas.

Nota: Tener la almeja viva ya antes de cocinar optimará el sabor de tu plato,

Primeros pasos:
1º- Limpia realmente bien bajo agua fría para eliminar todas y cada una de las impurezas y arena que puedan contener las almejas.

2º – Tras adecentar las almejas cortamos los 3 dientes de ajo en cuadrados pequeños. Vertimos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y cuando esté caliente introducimos y doramos los ajos.

3º – Agrega el perejil fresco y dora a lo largo de unos segundos las almejas, ahora, agrega los ciento cincuenta ml de vino blanco que teníamos reservado.

4º – Cocina a lo largo de tres minutos el vino, hasta el momento en que se evapore el alcohol, y las conchas empiecen a abrirse.
Nota: Desecha al final, aquellas almejas que no lleguen a abrirse o bien hayan quedado dañadas.

Beneficios del consumo de almejas y otros bivalvos
Los bivalvos como las almejas son ricos en hierro y otros minerales como el fósforo, el potasio y el cinc, con lo que son un comestible muy recomendado para las personas que padecen de anemias. Por su parte la composición mineral de estos mariscos asimismo contribuyen al conveniente desarrollo de huesos, dientes y el buen mantenimiento de la masa muscular.
Otros de los elementos que no podemos dejar por alto son vitaminas como el B12, para eludir pérdidas de memoria. Aparte de ser un producto potencialmente sabroso, se trata de un comestible bajo en grasas, que reduce los niveles de colesterol, con lo que son muy recomendados en la incorporación de diferentes dietas.
¿De qué forma seleccionar unas almejas de calidad?
Si todavía no tienes claro o bien no sabes qué género de almejas seleccionar para tu receta de marisco, recuerda que el mejor marisco es gallego de las lonjas gallegas de las Rías Baixas.