La Guardia Civil mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias que rodean el hundimiento de un barco mejillonero en O Grove (Pontevedra) y su posible relación con un operativo contra el narcotráfico desarrollado en la zona. El foco principal de las pesquisas se centra en los 11.000 litros de gasoil almacenados en la embarcación, un combustible que, según las primeras comprobaciones, se encontraba caducado.
El barco, dedicado a labores relacionadas con el sector bateeiro, se hundió recientemente en aguas de O Grove, en plena ría de Arousa. Aunque en un primer momento el suceso podría haber sido interpretado como un incidente marítimo más, la investigación ha cobrado un giro significativo al analizar la cantidad y el estado del combustible que transportaba. Los agentes tratan de determinar si el gasoil almacenado tenía como destino abastecer alguna embarcación vinculada con el tráfico de drogas.
Las sospechas surgen en el contexto de una operación contra el narcotráfico desarrollada en la zona, en la que se investiga la posible utilización de barcos auxiliares para dar apoyo logístico a planeadoras u otras embarcaciones rápidas empleadas en el transporte de estupefacientes. En este sentido, el volumen de combustible hallado —una cifra elevada para un uso ordinario en este tipo de embarcación— ha despertado la atención de los investigadores.
Uno de los aspectos que más llama la atención es que el combustible estuviese caducado, lo que podría indicar que llevaba tiempo almacenado sin uso o que se destinaba a una finalidad diferente a la actividad habitual del barco. Los agentes analizan ahora si el bateeiro pudo actuar como punto de suministro para una red dedicada al narcotráfico o si su hundimiento guarda relación directa con movimientos recientes vinculados a este tipo de actividades ilícitas.
La investigación se encuentra en fase inicial y no se han confirmado detenciones relacionadas directamente con el hundimiento del mejillonero. No obstante, la Guardia Civil continúa recopilando pruebas y testimonios para determinar si existe una conexión real entre la embarcación y alguna organización dedicada al tráfico de drogas en la ría de Arousa, una zona históricamente vigilada por las fuerzas de seguridad debido a su compleja geografía y a la actividad marítima constante.
El caso ha generado inquietud en el sector marítimo local, ya que los bateeiros forman parte esencial de la economía de la comarca. Las autoridades subrayan que la investigación busca esclarecer los hechos con rigor y diferenciar posibles actividades ilícitas de la labor habitual del sector mejillonero.
En los próximos días podrían conocerse nuevos avances sobre esta investigación, que intenta determinar si el hundimiento del barco fue un hecho fortuito o si, por el contrario, formaba parte de una operativa mayor relacionada con el abastecimiento de combustible en redes de narcotráfico.
Fuentes
Europa Press
El Español – Treinta y Seis
La Voz de Galicia

